Cuando todos los sueños han dejado paso a la realidad y lo que ves parece monocromático en gris, resurge una luz eterna encargada de bañar todo en color. En muchos casos, esa luz no llega y esperas una era que jamás llegará. Todo lo que te rodea son cenizas de una llama inapreciable y sin energia. Bienvenido a mi mundo, yo te guiaré entre sombras.

martes, 29 de marzo de 2011

Lenneth Reinhilde


“Me desperté en una oscuridad casi total que parecía provocada por la persona que se encontraba sentada en la butaca en frente, fumando. Solo le distinguía una media sonrisa y unos ojos atigrados. Con una voz sosegada y segura me dijo que sabía que estaba despierta y que a partir de ese momento la Lenneth que todo el mundo conocía, hasta la que yo misma recordaba, había muerto. En su lugar me encontraba yo, hija de la noche”.

Hace 25 años que fui abrazada. A la semana escribí la primera página de La bitácora interminable, mi diario de vampira. Lo que comenzó con las palabras anteriores, como una chiquillada se ha convertido en mi forma de contar lo que me ocurre a algo que no beba sangre, porque a pesar de ser una Lasombra, mantengo la Mascarada.

Hace ya 25 años que no paso de mis 22 años de humana. No obstante mi físico siempre ha hecho pensar que aparento menos, y con más razón desde que la luz solar me convierte en polvo. A pesar de parecer una chiquilla de unos 17 años, alaban la madurez y seguridad de mi mirada desprendidas en la claridad de las luces de la noche en el río constante.

Mi sire me comparaba burdamente con la Luna, pálida y altiva en medio de la oscuridad. Sin embargo mi vida, en realidad, comenzó mucho antes de coincidir con mi sire en medio de la noche.
Nací en Inglaterra hace casi 50 años. A mis padres nunca les faltó el dinero, porque venían de una familia que se cimentó una buena economía durante el boom. Apenas llegaron a notar la crisis porque vendieron antes sus acciones. A mis ellos mantener dicho estatus social les suponía viajar muchísimo a lo largo y ancho de toda Europa y Estados Unidos, gracias a lo cual pase mis años de Universidad en Paris (donde fui abrazada), y en Estados Unidos donde saque mi carnet de conducir, que más tarde tuve que validar para poder utilizarlo en Europa.

Supongo que porque no estaba más de un año en el mismo sitio, no hice muchos amigos, no tenia una escuela y un instituto como la mayoría de niños, pero no me sentía especialmente sola. Nunca me molestó estar sola. Mi mejor amigo fue el mayordomo que teníamos en casa, el único que me tuteló una vez ocurrió ese incidente.

Aquello que supuso un cambio drástico en mi modo de entender la vida y la muerte.
Pase de ser una niña alegre que  iba a ballet y piano para agradar a sus padres, a una chica que necesitaba sus clases de defensa personal para descargar la rabia contenida. Teniendo yo unos 17 años mis padres tuvieron un accidente de tráfico mientras vivía yo en Estados Unidos.

Durante ese año, saqué mi licencia de armas, seguí en clases de defensa personal y karate durante el tiempo anterior a la universidad…. Y me sentí libre.

Sí, terminé ese último año de instituto  con una cantidad de conocidos y amigos que jamás había tenido. Era joven, agraciada, misteriosa y a la vez sacaba buenas notas.  Fui nombrada delegada de curso y siempre tenía mucha gente a mi alrededor, en concreto mi mejor amiga Cecile que fue la que, al terminar, más me animó a ir a estudiar a Francia con ella. 

En cierto modo me sentía un poco mal por ella, yo terminé el último curso con 18 años y pasaba a ser mayor de edad automáticamente al entrar en Francia, asi que manejaba la herencia de mis padres pero vivía en casa de Cecile como si fuera una pobre estudiante más.

Ella entró en la carrera de Medicina, yo en Psicología. Estuve tres años viviendo con ella en el piso que pagaban sus padres, y durante ese año trabajé en varios empleos como si lo necesitara para pagarme la carrera. Recuerdo que en el que más tiempo llegué a estar fue como teleoperadora de una central telefónica.
En aquel momento, mi mundo era lo único que me importaba. Tenía mi dinero, alguien con quién hablar del día a día, mis estudios, un piso en Paris. Todo era perfecto.

Al final del último año de carrera, me empecé a fijar que alguien me seguía cuando volvía al piso. Al principio solo parecía una sombra en las calles oscuras de la noche parisina, un susurro de mi nombre en labios de la oscuridad, unos ojos centelleantes. Admito que esa sensacion me terminaba helando hasta los huesos, pero tenía cierto aspecto adictivo que me hacía pensar que quizá debería responder al instinto e ir a ver quién me llamaba.
A poco de terminar la carrera, sucedió lo que tenia que pasar. Las sombras en la oscuridad pasaron a revelar la silueta de un hombre trajeado. "Bonita noche, pequeña luna escarlata" - Dijo.

No sabía si con lo de la luna se refería a mi o a la preciosa luna llena anaranjada que iluminaba el paseo del Sena por el que solía volver a casa. Poco me importaba. Ese hombre se acercó a mi, y por las facciones que podía distinguir no parecía ser mucho más mayor que yo, pero hablaba con una madurez que no suele ser propia de gente de su edad. Yo no podía sentir miedo, la adrenalina que corría por mis venas según se iba acercando respondía a impulsos diferentes. Cuando era demasiado tarde para empezar a huir, se me olvidó todo lo que aprendí en las clases de defensa. 

Era como una escultura griega: Pálido, gélido y hermoso. Momentos después me encontraba yendo a un destino totalmente diferente al que seguía todos los días para volver a casa. 

Lo que dijo después una vez habíamos llegado a lo que parecía su piso pulcramente cuidado y bastante céntrico fue: Espero que seas pelirroja natural, porque soy muy especial con lo que me llevo a la boca.
 
De no ser porque estaba embobada con su figura, le habría respondido a lo que en aquel momento parecía una ordinariez. Asintiendo como una tímida chiquilla y tras dejar la chaqueta, bolso y carpeta, me senté en el borde de la cama. Lo que comenzó con un sensual beso en el cuello se convirtió en mi pasaje solo de ida a una vida completamente nueva y diferente.

Y en este, mi segundo nacimiento, es donde empieza realmente la historia.

Al despertarme en la habitación que describía antes, sentí automáticamente una enorme necesidad, pero aún no sabía que era exactamente. Mientras mi sire dramatizaba su forma de fumar, como si fuera un rompecorazones de las películas en blanco y negro, comenzó a hablar con lentitud: Lo que vas a aprender estos días es lo que te guiará el resto de tu vida. Estaré nada más y nada menos que dos meses contigo, después te las tendrás que ingeniar para sobrevivir sola en este mundo repleto de depredadores con una fuerza que ni puedes imaginar. Por cierto, un placer haberte convertido, soy tu sire: Lohan, Lohan Moureau.

En ese momento, algo embargó mi alma, o lo que quedaba de ella. Sentí que dejaría de aburrirme, que la vida de humana se había acabado. En mi estancia con Lohan, me di cuenta de que era un poco arrogante y no expresaba muchas de las cosas que me brindaba esta nueva vida como vampira, como una Lasombra en medio de la capital francesa, es decir, en mi obligación de renunciar al Sabbat incluso antes de saber que era.
Viví con él en su casa. Él me enseñó todos los barrios, el Eliseo, los tipos de vampiros que rondaban las noches, a ser una de ellos. Incluso me presentó a un par de, lo que podria llamarse, amigos. 

Fui presentada al príncipe, aquel que desde las sombras controlaba el rebaño y dictaba directrices a la Camarilla, como neonata de Lohan. Por lo visto no estaba mal visto en la Gran Corte, pero estaba algo nerviosa, asi que no me fijé mucho en como fui recibida. Lo que si supe es que fue sobornado por mi sire para que no saliera a relucir mi clan. Ser un Lasombra, en medio de la Camarilla francesa, no es tan fácil como parece, y menos si eres un neonato al que apenas se le han enseñado las Tradiciones.

Y tras pasar los dos meses, Lohan desapareció tal y como apareció, en medio de la noche.

Cuando terminó esa epoca, decidí que podía volver a requerir la ayuda de Leonard, así que le llamé y le ofrecí trabajo  de nuevo como mayordomo con un par de condiciones: Sólo trabajaría para mi y que no diría nada de lo que ocurría en la casa que estaba encargado de cuidar.

Él accedió encantado, más como si fuera mi verdadero amigo antes que mi criado. De tal forma, una vez llegó, le mandé que encontrara una casa a la que no le diera  mucho el sol, a ser posible alejado del centro de la ciudad. Si hay algo que tenía claro es que no necesitaba gente curioseando cerca.
Tras firmar su contrato y haber encontrado un piso con buhardilla en Montmartre en menos de una semana, cerca de la Iglesia de Saint Pierre, Leonard firmó su sentencia de silencio. Esa casa era a partir de entonces donde yo pasaría el día y él pasaría la noche.

Al cabo de unos pocos meses encontré un puesto de camarera en un local modesto pero siempre lleno de intelectuales donde se tocaba jazz. Un lugar para artistas. No me resultó nada difícil conseguir el trabajo, las dotes femeninas captaron la atención y un gran poder de convicción lograron que me hiciera con el jefe y su hijo. De este modo, Montmartre se convirtió en mi lugar de caza. Aunque de vez en cuando otros vampiros reclamaban territorio no tuve problema para compartir, al menos en ese caso.

Vivir al lado de una iglesia equivale dos amenazas: el clero y otros vástagos no aceptados en la Gran Corte, como los Nosferatu. Gracias a esto, conocí a Clermont, que se enteraba de todos los rumores de la ciudad. No obstante era repulsivo, tanto por su aspecto como por su hedor.

Por el bar pasaba mucha gente, a veces vampiros, otras gente importante y muchas simplemente turistas, pero era indiscutible que en muchas ocasiones volvían para intentar lograr una cita conmigo. Todo depende de la sed que tenga en ese momento. También es innegable que me encantan las emociones  y la pasión momentánea, por eso me quedé en Francia. Por eso innovo en el arte de cazar, como si de un juego se tratara.

De vez en cuando me paso por el Eliseo para guardar apariencias con el resto de Vástagos, pero no me hace mucha gracia relacionarme con tal panda de hipócritas. Siempre he preferido ir por libre, y desde que soy una hija de la noche me es mucho más sencillo.

Así, mientras la luna baña la ciudad, yo paso desapercibida recreándome momentáneamente en el placer carnal más literal.

-Señorita, su coche está preparado para llevarla, ¿dónde deseará ir esta noche?

-Leonard, ¿puedes llevarme al Eliseo? Ayer compré en Gucci un vestido que quiero que admiren muchas de las muertas de hambre que agasajan al Príncipe y su Corte celestial. Con suerte, hasta consigo cena sin forzarme a utilizar la Dominación. –Dijo relamiéndose los labios pintados de un rojo sangre.

viernes, 11 de marzo de 2011

Sensación agridulce.



Y después del concierto de mi vida, el karma parece que vuelve a ponerme en mi sitio.
¿Qué hay de malo en ser felíz durante más de un día? ¿Por qué no puedo disfrutar de una ciudad bonita, el concierto de uno de mis grupos favoritos (por no decir el favorito)?


 No podía haber esperado un poco más para volver a ponerme en una encrucijada.... Nadie tenía que haberme dicho nada. ¿No os han dicho alguna vez que se vive mejor en la ignorancia? Pues la situación en la que me han metido es el vivo retrato de esa frase.

¿Pero por qué? ¿Despecho? ¿Miedo a la pérdida de amistad? ¿Orgullo?

Parece que la gente no se da cuenta de que eso de no pertenecer a nadie lo llevo a rajatabla. Me dejo domesticar por quién tiene la paciencia de hacerlo, lo mismo estoy cada día a la misma hora en un sitio acordado, como dejo de ir un mes. Y si se han dado cuenta, ¿por qué aún así intetaban atarme? Cuando saben que si me ponene la cadena al cuello cuando tenga la oportunidad me escaparé y tardaré mucho en volver.

Porque esa confianza que di al dar mi mano, fue tomada como una opción para permitirse coger el brazo.

En fin. Lo último que me esperaba era esto.

Pero mañana iré a Valladolid al salon del manga ^^, . Algo bueno tenía que haber, el finde pasado a Barna y este a Pucela. Tengo dos cuentos escritos, que espero subir en breves.

Y comienza la primavera y todo empieza a florecer. (:




Corto y cierro.




















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sábado, 26 de febrero de 2011

Decisiones:

Desde este momento 16:26 del 26 de Febrero, hasta las 12:31 del 31 de Marzo, he decidido dejar de apartar la mirada, y mirar siempre a los ojos de las personas con las que hablo.

He decidido que no me voy a forzar en aparentar nada que no sea, si estoy cansada, aparentaré estar cansada. Y así sucesivamente.

He decidido que no quiero perderme ningún momento en los viajes que haga, por estar pensando que no los veré en mucho tiempo, quiero disfrutar del presente.

Seré amable con quien se lo merezca o con quien me de la gana. En consecuencia, no me molestaré en ocultar si algo lo hago por interés, porque no hay cosa que más me joda.

He decidido que acabaré al menos 5 dibujos, leeré dos libros de los pendientes, devolveré todo lo que me dejaron y no prometeré altruismo.

Más instinto, menos pensar. Más acción, menos burocracia.

He decidido, que en los pétalos de mis margaritas haya un 35 % más de "Sí" que de "No"



De momento no se me ocurre nada más, pero si a lo largo de este período me da por pensar más cosas, las iré poniendo. Acepto sugerencias.
(:










[Z][a][r]*

sábado, 19 de febrero de 2011

Restart...


Una tarde, se puso uno de sus vestidos favoritos, sus medias mas finas, sus zapatitos negros de charol. Se rizó las puntas de su largo pelo, se hizo un recogido informal, se maquilló, pintó sus uñas y ojos de colores apagados.

Y salió a la calle.

Llovía y hacía frío pero no tenía ganas de sentir como otras veces, hoy quería ser artificial y desentonar. Después de andar durante varios minutos decidió quitarse los zapatos, porque le parecían incómodos y la hierba resultaba esponjosa por el agua. Tiró sus zapatos, no serían necesarios a donde iba.

En medio de un camino pedregoso, miró hacia arriba con una sonrisa.

Y cuando las gotas de agua se fundieron con las saladas lágrimas, su recogido cayó y su pelo empezó a estar enredado, murmuró:

"No quiero volver a sentirme abandonada"

Acurrucada en el regazo de un gran árbol pasó la noche. El día siguiente sería otro día.

miércoles, 2 de febrero de 2011

Retirada preventiva.



Me he vuelto a encerrar en mi.
No como antaño, cuando no hablaba ni a las piedras, sino de una forma mas sutil...

Hoy he decidido que lo mejor para mantenerme como estoy, sera dejar transmitir al resto de mortales lo que me ocurre. Y lo mas importante de todo, que me deje de interesar mi alrededor de la misma forma que hasta ahora.

Os avisaré de los cambios que acaecerán en mi forma de vida normal:
  • Se acabó eso de salir todos los fines de semana, desde el jueves o el viernes, todos los días. Entra en vigor el día 6 de Febrero.
  • Volveré a dejar de salir entre semana.
  • Me conectaré considerablemente menos al msn, skype, redes sociales en general.
  • Invertiré mi tiempo libre en leer manga y ver anime, en dibujar y pintar.
  • Estudiaré para este cuatrimestre, lo prometo.
  • Las conversaciones vía internet y móvil se verán restringidas de forma notable (no más hablar sobre mi, mi pasado o lo que planeo para mi futuro) no pasaré mucho tiempo conectada.
  • Se me acabó eso de cotillear en tuenti, facebook, twitter, foros, canales de youtube....
  • Si alguien quiere saber de mi que me encuentre, o que en su defecto lea el blog y lo interprete correctamente.
  • Se acabó eso de conocer gente nueva, hasta que no pueda decir que conozco a la gente que ya tengo.
  • Se cortó el gastar dinero, lo necesito, debo ir a Barcelona y Sevilla y no se va a pagar el viaje solo (no, no puedo recurrir a mis padres).
  • Siempre tendré el teléfono en silencio, si me llamas y lo veo, eso que te llevas, pero no esperes que la llamada dure mas de 10 minutos (lo cronometraré).
  • Iré a la EOI, los días que deba ir, las horas que deba ir.....O no.
  • Restringiré de nuevo lo que siento, o pueda sentir por alguien por el bien del universo. Esperemos que así el Otoño se vuelva Primavera..... Y no Invierno.
  • Lo diré de forma suave: NO TOCARÉ LA BATERÍA...... 
  • El punto anterior me lleva a otra cosa que me parecía interesante recordar: EL LOCAL ES MIO Y ME LO F**** CUANDO QUIERO, ¿comprendéis? NO daría llaves de mi casa, de las que pueda tener mi padre (puerta de atrás, local de ensayo, EL local,....) ni aunque me torutréis. Si tenéis alcohol vuestro en el local os daré dos semanas para que os lo llevéis o será brutalmente desperdiciado.
  • No volveré a preguntar "¿Qué tal?" a no ser  que realmente me interese saber la respuesta. Procurad hacer lo mismo.
  • Lo siento..... De verdad.
Ahora si me permitís, me voy a la ducha.....
















[Z][a][r]

lunes, 31 de enero de 2011

Porque sé ponerlo bonito...

....Pero no sé qué poner.

Veamos, esto me ha ocupado un ratillo esta tarde, son las reflexiones reescritas por mi, de otra persona.

Modo parabólico on.


Padre, ¿Qué soy?, o mejor dicho: ¿Cómo sabré qué soy y qué seré, si ni siquiera sé qué es ser?- Preguntó el chaval.

– Hay varios tipos de ser – Respondió el padre – No es algo fácil de definir, puesto que eres varios tipos de ser, dependiendo con quién estés hablando. Por ejemplo, para mí tu eres mi hijo, para un amigo su amistad, para una novia su amor… Y así  sucesivamente.

Además no debes excluir ninguno de tus seres ni olvidar con quien los has vivido debido a que todo ese “conjunto de seres” es lo que define lo que eres tú.

Explicado esto, podemos entender a varios tipos de personas: Los egocéntricos, por ejemplo, son aquellos que han negado todos sus tipos de ser, menos el que contiene su propia idea de cómo qué son, siendo, claramente, una persona de menos calidad que una persona que admite o conoce sus otros tipos de ser.

El principal problema que te puede plantear tener varios tipos de ser, es cómo darte cuenta o “ver” lo que eres para los demás. Esta podría ser la parte mas difícil porque no se puede obtener una idea clara preguntando directamente a la persona que tienes delante, porque podría cargarse de valores subjetivos innecesarios, e incluso falsos,  o faltarle palabras en su intento de descripción.

Por eso, la única manera de conocerte a ti mismo, es observando que eres para los demás, analizar cómo te tratan, cómo eres tu y reflexionar. El resultado, será la idea más clara que puedas tener de ti mismo.

Cariño, si realmente quieres saber quien eres, ya has hecho la parte mas difícil, que es preguntarte. Por eso me aferro al dicho "No hay más ignorante que el que no quiere ver" para decirte que ahora que quieres “ver”, solo tienes que abrir los ojos.


Algunos se aburren en Historia.... y otros no quieren estudiar Antropología...

The rejected ones shout their heart out loud....

Y después de mas de 8 intentos de hacer una entrada medianamente decente, me vuelvo a encontrar a mi misma, tumbada en la cama haciendo una nueva entrada, de nuevo vísperas de un examen.

Creo que me estoy condicionando a ello. ¿Queréis ver mis entradas anteriores, verdad? Y si no queréis no tenéis mas remedio, porque las pondré igual. Haré una cosa que no he hecho nunca antes: Comentar mi propias entradas, y dando razones por las cuales no he subido nada.

"Voy por la calle pensando. Pensando tan fuerte que no puedo escuchar la música que el mundo me brinda.
Rescato pensamientos y los reinvento para vivir un nuevo día, por la simple razón de que todos los dias me parecen iguales."


Veamos, esto es lo que venía pensando desde que vi por última vez la playa melancólica de San Sebastián y volvía sola en el bus hacia Burgos con la música puesta. Sí, pasan tantas cosas que no cuento en esta pequeña parte de mi vida en prosa online; que a veces es difícil comprender lo que pensaba cuando escribí tal entrada.

"El día se vuelve un poco más frío cuando el efímero otoño se va para hacer sitio en los corazones al blanco invierno,  alegre primavera dónde quedó tu jovialidad, la naturaleza desea que vuelvas y la vida reanime al paisaje. Los árboles entonan una melancólica melodía al son del viento, en los caminos aparecen siluetas de triste figura. Gélido viento que sin miramientos aparta la calidez de una sonrisa de los rostros. La lluvia nunca tuvo un color tan enfermizo y triste como cuando pienso en nada. Y nada de lo que el sol baña con su luz llega a importar ya. Luz traicionera que no das calor, maldita seas por engañarme para ir en tu busca. Hasta el mar lejano tiene una amarga mueca fundiéndose en una ciudad nueva. Otra luna llena pálida y de débil luz teñida de un rojo carmesí."


Esta parte es muy densa, hay mucha alegoría suelta y sinceramente, me cuesta leerlo hasta a mí. A veces me hace gracia cómo puedo querer con la misma fuerza dos cosas completamente contrarias, me encanta el invierno, el frío, el gris en el cielo, el mal tiempo, la nieve, etc. Sin embargo, también me gusta la primavera, su colorido, la jovialidad que emana, esa calidez agradable que aportan los rayos solares. Esto, lo iba pensando según iba a ver a las gatas, porque podía distinguir una melodía creada por el viento, ese viento que sin que lo quieras se mete por entre la ropa y hasta en el corazón te hace bajar unos cuantos grados.

Luz.... la suelo comparar con mis amigos, con aquellos que los días que más me cuesta sonreír consiguen que me olvide de la mayoría de problemas. Sí, no hace falta que explique los adjetivos que puse al lado de "luz".

El mar y la luna de San Sebastián, un paisaje idílico para personas tristes y abandonadas, quisiera haber ido sola para disfrutar de aquellos lugares que parecían creados para que alguien como yo se perdiera y escribiera lo que el paisaje le producía.

"Incoherencias varias vuelven a mi mente cuando no estoy segura de ser yo quien la controle, sueños raros, muertes ficticias, violencia gratuita, recuerdos de mi último verano... Y cuando la controlo, dejo de interesarme por todo, de nuevo todo me vuelve a parecer gris y apático hasta que descubro nuevas luces."

Sí pequeños... Mis sueños extraños han vuelto, a veces me atormenta un poco no saber que intentan decirme, y por qué me tengo que despertar a mitad de la noche por cada sueño, pero creo que no sería yo misma si no tuviera un subconsciente tan enrevesado. De nuevo, hago alusiones a las luces.
"A veces, me me habría gustado vivir en el Londres amargo de la Revolución Industrial, esa Inglaterra que aparece en los buenos libros, Sherlock Holmes, Jekyll y Hyde, Jack el destripador, Sweeney Todd, etc. Me gusta pensar como sería la vida en una época y lugar tan diferentes a lo que veo hoy en día, sin embargo me cuesta decidir cambiar mi propio mundo, como si de mí no dependiera."

Creo, que no hace falta que explique nada, no tiene nada de complicado. (:




"Un recuerdo, una imagen, una foto, un símbolo... ¿Cómo pueden expresar tan poco y significar tanto? ¿Por qué me parece tan bonito el invierno, y tan preciosa la nieve? ¿Por qué soy como soy?
"La nieve es blanca porque olvidó cual era su color"  ¿Os suena? Cuán cargado de metáforas esta el mundo real. Supongo que yo también soy nieve...




Y todo esto gracias a Jax, por haberme pasado esas preciosas fotos"


De verdad os digo, que no sabéis lo que me encanta el invierno.

"Hoy la última mariposa o la primera, estaba agonizando en un lugar oscuro y húmedo, y sin embargo luchaba por ver la luz solar con todas sus energías. Algo la sacó de su encierro y le proporcionó algo de luz, pero no era suficiente, cegada por su instinto y extenuada seguía dándose golpes contra el cristal de la ventana en busca del rayo de sol que nunca llegaba. Hasta que finalmente logró su ansiada libertad, para morir de frío a los pies de una primavera por llegar."






Triste es que tenga que explicar mis entradas rechazadas porque no tengo creatividad ni tiempo para hacer una entrada en condiciones.....



















[Z][a][r]*

martes, 28 de diciembre de 2010

You can stop it....please, please.

Puede que sea cierto...

Quizá no soy capaz de querer a nadie, porque soy una amargada.

Mi madre se pregunta dónde se quedó aquella niña de cuatro años que tenía una sonrisa siempre y abrazaba a su familia (y a cualquier cosa) sin esfuerzo ni malas caras.

Yo también me pregunto dónde esta esa madre alegre y cariñosa que recibía abrazos sin preguntar si quería algo, o si necesitaba dinero. Me pregunto por aquel padre cuya paciencia era infinita, cuando dormía la siesta con su hija y esta no paraba quieta.

Quizá no soy capaz de enamorarme, de llegar a querer a nadie... porque precisamente no he tenido ese cariño. Porque no sé lo que es eso....

¿Cuándo dar un abrazo? ¿Por qué dar un beso? ¿Qué se siente al querer a alguien? ¿Por qué no soy capaz de mostrar cariño a mis padres, a mis amigos? ¿Por qué mis padres no muestran cariño hacia mi?

Quizá no lo necesite, o quizá he llegado a una etapa sin retorno en la que sienta que quiero mostrar que quiero a alguien y no se como hacerlo. ¿Por qué estoy en esta situación?

Y yo que presumía de conocerme, siento que una extraña habita en mi cuerpo, apoderándose de mis energías, respirándome al oído y gritando en mi corazón que no soy nada por culpa de los demás.
¿Qué me hizo cambiar? ¿Por qué dejé de ser así de jovial? ¿En qué me he convertido? Soy una falsa y una hipócrita. Las preguntas siguen creciendo en mi interior y culminan con la poca seguridad que aparentaba tener en mi misma.

Ahora puedo adivinar por qué odio estas fechas, porque no sé como corresponder a la gente que me quiere sin que de nuevo vuelva a ser un tremendo error, un estorbo.

Soy una amargada. Y lo peor de todo es que inconscientemente tiendo a amargar al resto de personas.
Quizá, solo quizá me comporto como una imbécil, porque no se como "portarme bien" y aparento que lo hago así queriendo, y no por miedo al rechazo.


miércoles, 1 de diciembre de 2010

El cielo y el infierno se alcanza en la Tierra.

De pequeña pensaba que todas aquellas personas que perdí en algún momento de mi vida, que todos los animales que murieron y a los que tuve cariño, me guardarían una pequeña parcela en el cielo, porque esperarían por mi.

Es triste hacerse mayor, porque te das cuenta de las soberanas tonterías que pensabas cuando eras pequeña, pero sin embargo te gusta pensar que en realidad están en algún lugar esperando a volver a verte, como tu esperabas volver a verlos una vez sabiendo que habían desaparecido para siempre de lo que tu solías llamar "vida".

Recuerdas su sonrisa, la forma tan peculiar que tenían de animarte un día triste, los detalles que tenían cuando menos te esperabas, la calidez de su abrazo, su cumpleaños..... y piensas que mientras todo eso se escapa entre tus manos para siempre, y vuela a un lugar donde solo los pájaros tienen dominio, tu pesas y la gravedad se resiste a dejarte marchar, como han hecho ellos, se resiste a que los persigas. Piensas en lo bonito que habría sido si aun viviese, como si fuera a despertarse de ese sueño eterno alguna vez.

Y vuelves a llamarte idiota por pensar en todo eso, como si fueras una niña inocente.

Después te llamas egoísta por querer hacerte etérea y volverte en aquello que mas deseabas que volviera, para otros, quieres morirte cuando de sobra sabes que otros no pudieron elegir y de nuevo sientes remordimientos.

Pero lo peor de todo es que comienzas a hablar de ti misma en tercera persona, como si la historia que cuentas no fuera contigo. Y te vuelves a llamar idiota.








Y vuelves a llamarte idiota por empezar con una sonrisa esta entrada y terminarla llorando.

domingo, 21 de noviembre de 2010

Demotivational.

"Bien aventurados los que nada esperan, pues no serán defraudados"

Que difícil es no pensar que algo nos podría ir mejor, cuanta esperanza vana ponemos en cada uno de los detalles de la vida. Se pierde tanta motivación cuando te das cuenta del sentido irónico de la palabra vida...


Si, pequeños, el karma....... Un día genial siempre tiene su antagónico, hoy me he levantando pensando que algo iba mal, pero he esperado un tiempo y he visto como todo se ponía peor. Ayer, un día quasi perfecto, ¿cómo iba a ponerme a pensar que mi felicidad pasaría como pasa el tiempo? Hoy, sinceramente he pensado que Murphy se basó en gente como yo para crear sus leyes.

Hoy, a dos semanas de cumplir  mi mayoría de edad, he sido echada otra vez de casa, y la única pregunta que me surge es: ¿Tan mala soy que no quieren seguir conviviendo conmigo? No sé por qué tienen tanto empeño en hacerme sufrir innecesariamente, no necesito a nadie para hundirme, sé yo sola y se me da especialmente bien. Justo cuando pienso que estoy mirando hacia arriba y trato de esforzarme en subir, el hoyo se hace más profundo. ¿Qué me queda por pensar para alegrar esta triste vida que ni he llegado a tener? Os lo diré....

Estoy hundida, hasta las rodillas de barro y varios metros  por debajo de donde el resto de personas pisa y vive su mundo, pero al menos, aún, no han empezado a echar tierra. Si, es tristísimo que mi único consuelo sea que sigo viva. Estoy harta de que me digan que la vida son tres días, personas que en las suyas no llueve dos de esos tres días, o que con una sonrisa señalan que tienen un paraguas. Estoy cansada de mojarme y de que donde vivo haya goteras.

Chicos, chicas, estoy cansada de que se me diga lo que debo hacer para no llegar a nada, como por ejemplo, mátate a estudiar en una carrera que no es la tuya (seré el cadáver más culto de mi pueblo), búscate un príncipe azul que te quiera y te cuide (de cuentos se nutre el populacho), vive cada día como si fuera el último (hasta que sea cierto yo no me arriesgaría). Estoy cansada de este juego donde no puedes ganar, ni empatar ni salir de él, estoy cansada de ver mi vida como la Web 1.0, sin admisión de modificaciones y aún en HTML.

Estoy indignada, me voy.






























[Z][a][r]*

lunes, 8 de noviembre de 2010

Los niños pequeños odian.....

Odiar....



Se dice con tanta frivolidad, "Odio como te queda ese color", "Odio a los chicos", "Odio los lunes", "Odio tener que decir que no a la gente"... ¿Os suenan?
Odiar, que gran verbo, se le atribuye tan poco poder. Diré lo que odio, lo que mas me repugna, lo que más aversión me produce, lo que desearía que desapareciera de la faz de todo mundo, lo que más rabia me da.

Odio cumplir años

Es como si se celebrase que queda un año menos para morir y desaparecer como el reflejo en el agua turbia. Sentirse mayor, ser mayor, hacerse mayor... Detesto que se hable de cumplir años, de tanto "mayor", el tiempo pasa por mi cuerpo y de verdad odio que sea así, cada segundo de vida es asquerosamente malgastado.

Odio la política

Antes era algo que me era indiferente, pero el estudiarla, el hacer trabajos, el ver la televisión, el tener que votar, etc. Me han hecho pensar que la política no esta hecha para gente como yo a quien el conjunto de ciudadanos le importa un rábano.

Odio el calor

No soporto el sudor, me da alergia exponerme mucho tiempo al sol, me falta el aliento si el aire es demasiado caliente, prefiero ponerme capas y capas de ropa que quitármela.

Odio a la gente mayor de 55 años

Este conjunto de ciudadanos empieza a darse cuenta de que se están volviendo torpes y viejos, de que dentro de nada no servirán para nada más que para mirar obras, es gente desganada y gris que preferiría que no existiera, porque no hace mas que quejarse de los jóvenes, pero ellos son los que mas molestan.

Odio los días lluviosos

No me gusta ese frío húmedo del que no puedes huir ni enroscándote en la cama, me da asco que el pelo se me encrespe como si estuviera enfadada continuamente, me exaspera mirar por la ventana por la mañana y ver que esta lloviendo o que va a llover, me deprime observarla desde dentro de casa en una tarde cualquiera, me produce sentimientos contradictorios sentir que estoy mojándome y que no se irá hasta que no huya de todo eso que cada vez me hace más pesada.

Odio a mis peluqueras

Todas unas cerdas que no hacen caso de lo que realmente quiero, ¿no puedo pedir un poco de respeto hacia mi imagen si se supone que las pago?

Odio los perros

Son tontos, obedientes, desastrosos, sucios, descuidados, exigen que se este todo el día encima de ellos, piden cosas cada dos por tres, han perdido todo asomo de supervivencia por su cuenta, son animales alienados.

Odio a la gente que día tras día irradia felicidad

Eso de muestra que o son muy tontos, o no han experimentado suficiente maldad y sufrimiento en sus carnes, o que todo les da igual.

Odio que me mienten de forma descarada

Detesto que me llamen guapa, porque creo que se ríen en mi cara, que al mes me digan que me quieren. Lo que más detesto es que se lo crean, que estén convencidos de ello.

Odio ser una humana débil

No explotar mi cuerpo para hacer algo increíblemente natural, como correr y saltar, llevar peso, no romperme tanto... Soy de cristal, dura pero frágil.

Odio depender de algo

Respirar para poder vivir, ser cuidada por unos padres hasta poder mantenerme, tener para poder conseguir, tener confianza para tener amigos...

Odio la belleza malvada

Esa que no deja ver otra cosa, el deseo y no el querer, me dan ganas de desaparecer.

Odio las restricciones

El parar de comer porque estoy llena, los 72 minutos de Megavideo, las 20 horas de Spotify, el límite de descarga, los porteros de los bares, las cuentas sin dinero, las habitaciones cerradas, el cuerpo como cárcel del alma, los horarios, las rutinas, las horas, las gomas en una ortodoncia que impedían que se abriese la boca, las fotografías poco precisas que cortan un paisaje sublime, los castigos, las distancias como obstáculos, etc.

Odio sentirme insegura

Me da asco verme a mi misma sintiendo miedo o siento poco segura ante una situación como seria volver a casa sola, por el camino sin luz, o no hacer algo por miedo a represalias.

Odio que aparezca una canción deprimente cuando estoy bien

Porque me hunde en lo mas absoluto de mi alma y después para sacarme se requiere tiempo y paciencia que nadie tiene.

Odio hacer ruido innecesariamente

Pasar por una obra y en los tablones para pasar la gente que siempre están en rampa hacer un ruido inhumano, llegar a casa tarde y despertar a todo hijo de vecino, querer pasar desapercibido porque se llega tarde y que la silla se arrastre por el suelo, entrar en una biblioteca y que se caiga la mochila o los libros, etc.

Odio manchar la ropa

Sobre todo si no hay mas remedio, como pasar por un camino embarrado, caerte a un charco, Halloween...

Odio lo efímero

Que el pintauñas o el tinte solo duren unos pocos días, que las estatuas se deformen con el tiempo, que se formen arrugas, que se me acabe el tiempo, que una flor muera, que se caigan las hojas, las baterías del móvil o del portátil , que desaparezca un olor, los recuerdos, etc.

Odio sonreír por compromiso

Me hace sentir idiota, porque se me nota, es una sonrisa forzada que me cuesta mantener mi cara tira hacia abajo mientras que mi mente dice lo contrario para quedar genial.

Odio conocer gente sin personalidad

No me aportan nada, no me dicen nada, no puedo ser yo misma, ni mentárselo porque se colapsarían o peor aún, tratarían de copiarme.

Odio lo mal valorado que está la vida y la muerte

No porque se valora poco, sino por todo lo contrario, la gente le tiene un apego interesante a vivir, a conocer otra gente, a estar con alguien por los tiempos de los tiempos, al valor tan asqueroso que le dan los humanos a lo eterno e inmutable.

Odio las fronteras y el papeleo

Saber ese idioma tendría que ser suficiente para entrar en un país y vivir un tiempo allí. El papeleo me da asco, los papeles acreditan hasta que vives día a día, es deprimente como todo depende de algo creado por el mismo hombre, esclavos de nuestras creaciones.

Odio aquello que demuestra de forma altiva libertad

Aves, os odio.

Odio mi falta de expresión

Te odio..... Me odio, ódiame.






























[Z][a][r]**

martes, 2 de noviembre de 2010

Pequeña, te he echado de menos.

Y vuelvo a actualizar el blog el dia antes de un examen. No siento ni pudor ni remordimiento.
¿Estare acaso mas segura de mi misma, de mis acciones?





-Pequeña tonta, te he echado de menos, hacia tiempo que no hablábamos, pensaba que me tenías olvidada, si es que, si no se te visita, tu no te acuerdas de la gente, ¿verdad? Siempre has sido especial, la gente te quiere por ello. Pero no te das cuenta, nunca te das cuenta. Niña, eres diferente y eso lo escondes al mundo.

-A veces tengo miedo de hablar, de expresar lo que siento o lo que quiero hacer, canalizo toda esa energía dibujando, escribiendo, adquiriendo nuevos conocimientos sobre campos inútiles. Pero nada de eso vale cuando estas rodeada de gente lista y trabajadora.

-Creo que te infravaloras, pero bueno, que te voy a contar, yo también lo hago. La que mas creído se lo tiene es la más superficial, mira la bronca que tuvo el otro día, con la otra bestia.

-El problema más importante que siempre he tenido es que nadie se acuerda de que existo, todo el mundo os ha visto a vosotras alguna vez; yo sin embargo, no he salido desde hace más de cuatro años. Tengo curiosidad por saber que hará la gente si saliera alguna vez, o si acaso se enterarían. Lux necesito saber que se siente al ver por sus ojos, oír por sus oídos, tocar la melodía de cada color con sus manos, sentir de nuevo el viento fundiéndose con mi pelo. Quiero volver, aunque sea un solo día, me estoy olvidando de que era sentir.

-Veras, preciosa, nosotras aparecimos porque te hicieron daño, te seguían haciendo daño cuando estabas fuera, eres tan inocente que si salieras ahora mismo serías totalmente anacrónica y el mundo se te echaría encima. Aunque si quieres, haremos un consenso. Yo cargo a mis espaldas el lastre que no debe salir  a la luz, por eso vivo en un pozo. Estoy hecha para aguantar, pero tu no. Zarael es la parte que aparenta estar segura de si misma, de sus instintos, que no teme mostrarse agresiva para reclamar su legitima libertad. La otra, simplemente es una fachada de felicidad inaguantable, para el mundo real. Tú no eres así, ¿crees que podrás con todo ello?

-¿No podre salir ni un solo día?

-No te prometo, ni te excluyo de nada.

-No sé qué seria sin ti....Lux. Cada día el palacio se asemeja mas a una cárcel de cristal, de la que no puedo salir.











P.S: Prometí hacer una foto cada día, eso lo estoy cumpliendo, pero hay muchas que no me gustan, solo subiré aquellas que mas emociones me puedan producir.



jueves, 28 de octubre de 2010

Aquí huele a música.

-¿Qué has estado haciendo todo este tiempo, niña engreída?
-Yo... yo... lo siento, te juro que no pret....
-Cállate insolente, cómo has podido pensar que podías mantenerme encerrada en esa especie de cárcel, ¿crees que no lograría escapar? Eres una estúpida, a ver cuando llega el tiempo de maduración, te caes del árbol, te recogen y te tiran a la basura, lejos de donde estamos todos. Eres como una maldición para todas nosotras. ¿No te da vergüenza vivir como hasta ahora?
-Déjame en paz, no quería dejarte ahí metida, pero..... no hacías más que molestar, y te tenia que apartar del medio.
-Ahh, con que esas tenemos, ahora soy un estorbo, la niña caprichosa se ha cansado de tener al bicho rondando cerca suyo, ¿verdad? ¿Qué será lo siguiente? ¿Me abandonarás en una carretera olvidada? ¿Me atarás con una pesada cadena por detrás de la casa hasta que muera de inanición? Eres repugnante.
-Qué imagen mas bizarra tienes de mi, como de todos nosotros, somos malos, si.... Pero, ¿no te gustó que te dejara entrar en casa? Te encanta que te acaricie detrás de las orejas y las sobras del segundo plato. Creía que te gustaba dormir acurrucada en mis piernas cuando la casa es solo nuestra. Me negarás también, que te estaba costando poco dejarte ser amaestrada y respetada por todos por lo que hacías.
-No quiero volver a tenerte cerca, volveré a vivir fuera, por mi cuenta. Apareceré en la función cuando me plazca y ni tú ni nadie logrará conseguir lo contrario. Una última cosa, te odio. Olvídate de mi, para siempre, porque para mi no volverás a existir hasta que te vuelva a ver, entonces, haré todo lo posible para hacerte sufrir.
-Gracias.
-Maldita hipócrita. No preguntaré por qué. Olvídame.






"I feel like a monster" Aa~h como música para mis oídos mentales, eterna guerra sin fin, espero tu regreso para entretener mis pobres pasatiempos.

miércoles, 20 de octubre de 2010

Metamorphosis.


The angel of giving up is now incoming..... but I'm not alone.

Como habréis podido comprobar he renovado la apariencia del blog. Y podreis preguntar con una mueca en la boca "Hey ¿Tu tambien has cambiado? La señorita-odio-los-cambios". Bueno, ¿Y que si fuera asi? Era por pura necesidad, el blog se mantenia con un dedo en la forma antigua de escritura y forma de blogger, ademas, ¿no parece mas aristocratico asi?
-Yo tambien [lo odio] pienso que queda precioso. No me mordais, animalitos (:

Vereis, me he propuesto sinceramente mantener el blog mas activo y se me ha ocurrido una cosa, fotografiare algo una vez al dia y comentare lo que me inspira, ya que, si me habeis leido asiduamente empece con una lista sobre la universalidad en relaciones bajo mi propio punto de vista, pero el soporte en papel desaparecio junto con otro millon de cosas por hacer antes de morir, como estas:
  • Dibujar alguno de mis sueños como si fuera un comic de Marvel.
  • Tumbarme en el suelo en una tormenta.
  • Aprenderme internet.
  • Recibir el abrazo de un arbol.
  • Escribir un libro sobre mi adolescencia y juventud.
  • Hacer una foto a algo completamente simetrico.
  • Donar el cuerpo de otros para la ciencia
  • Anular el espacio tiempo.
  • Coronar el Everest e invocar el apocalipsis.
  • Revivir un pez globo.
  • Sacar una lagartija de paseo.
  • Probar las nubes.
  • Llorar ante un espejo hasta que el reflejo se compadezca.
  • Domesticar una estatua.
  • Observar una estrella toda una semana.
  • Colgar un cuadro de un pixel.
  • Criar una piraña en una bolsa.
  • Estornudar purpurina.
  • Crear un robot que sepa sentir.
  • Comprar sin dinero.
  • Bucear en una bañera con hojas de un diario.
  • Llevar un ojo de diferente color.
  • Tejer una tela de araña multicolor.
  • Reencarnarme en rosa.
  • Tocar el violin en una noche con Luna llena.
Llamadme infantiloide y tiradme migas de pan, pero son cosas que aunque imposibles serian curiosas de hacer o ver y que me arrancarian unas lagrimas y muchas sonrisas.

Otra de las cosas que tengo pendientes por hacer en este blog es traducir cada entrada al ingles y ordenarlo como se deberia, pero eso ya es otro cuento.
Keep swinging in the wind until November (:
















martes, 12 de octubre de 2010

Y todo extraño vuelve a extrañar.

Cada susurro del viento me parece una voz desde eterno descanso, la soledad la confundo con el armónico caer de las gotas de lluvia en otra melancólica tarde de otoño. El cielo amenaza con cernirse de nuevo sobre mis hombros, la humedad se contenta con aposentarse en cada parte de mi cuerpo y la autoestima desaparece para dar lugar a otra forma de suplir otro desasosiego. El sol parece roto y cada árbol carente de vida. Sin quererlo hasta el más potente de los amarillos se torna gris. Las hojas caen como lágrimas, en lo mas profundo del bosque hasta el más cuidadoso de los felinos deja de ser silencioso al pasar por el manto de la tierra. Las aves estarán en otras tierras. Una mariposa blanca se posará de nuevo en mi ventana, ella partirá mañana.


Otoño, agonizante primavera, llévame contigo un año mas, quema mis verdes esperanzas, salvaguarda mis frutos en tu acogedora tierra, prepárame para sentir la muerte en invierno una vez mas. Zarandéame, trátame con violencia, llévate todo lo que me hacia fuerte, todo lo que me llenaba de vitalidad, hazme buscar el calor en invierno. Olvídame allí cuando todo se vuelve extraño. Otoño, nos encontraremos cuando comience el invierno, cuando nunca vuelva a significar, por siempre. Ese cristal frío e insensible desaparecerá una y otra vez hasta que deje de existir. La magia dejara de habitar entre los arboles para volar sobre las nubes, lejos de todo, lejos de todos, donde no sean necesarias las distancias.


















[Z][a][r]***

jueves, 23 de septiembre de 2010

Insólito



Enamorándome de nuevo de la misma canción. Odiando los mismos detalles. Siendo indiferente.

Una vez más se funden las notas melódicas en mi cabeza, vuelvo a caer presa en las malas artes del ser humano. Otra vez me vuelvo a sentir mayor, pero vuelvo a discutir, sin sentido, conmigo misma como si hablase con una niña inmadura. Considero que no merece la pena seguir pensando, pero filosofar forma parte de mi existencia, no quiero dejar de existir aun.

Y vuelvo a odiar los números y las experiencias ajenas, el estudiar y perderme yendo a case el día que se da la lección de la vida. Veo un momento en que perdí la cabeza y no consigo recordar cuándo la encontré, lloro y río por ello. Recuerdo ese atardecer, toco la arena fina, siento el agua rozando el ataúd de mis lágrimas, como si rozase un pedazo de mi alma. Vuelvo a cobijarme en las sombras que crean las estrellas al brillar en una noche azul.

No sé si estar alegre o sentirme desdichada, al fin y al cabo es lo mismo. Un día cualquiera deja de ser otro día cualquiera, todo empieza a cambiar desde que estoy consciente, pero al fin y al cabo nunca ha importado. Solo existe algo que tendría que haber sabido, que tengo que saber, pero no importa, una vez mas esa frase sale de mi boca y crea escarcha en los oídos de los que no me escuchan gritar, hasta que me desgarre la voz ese fuego helado, no cesaré. Nadie me acompaña en los momentos de soledad, pero siempre oigo intentos de apoyo. Sangro y la oscuridad me lleva a robar los frutos de la luz. Miro a los ojos de la naturaleza y con una sonrisa socarrona cerceno uno de sus dedos para colgármelo del cuello.

Los ángeles vendrán a por mi una vez se haya tocado el cuerno que iniciará el apocalipsis. Simple humana, débil y absurda, la muerte se llevará mi corteza completa de inseguridades, miedos y poca iniciativa. Y vuelvo a llamame tonta. Vuelve a quedarse dormida atada a una cadena enredada y corta. La sordera se apodera de mi cerebro y lo único que conecta con mi boca vuelve a ser un "No".

Vuelvo a terminar creyéndome que soy mala, que una tremenda capa de petróleo en crudo se ha incrustado en mi alma y lo ha hecho tan pesada y negra que deja de ser etérea y cristalina. De nuevo estoy condenada a vagar por aquí deshaciéndome de las banales responsabilidades humanas. Dejo de ser sabia a medida que adquiero experiencia.

Me siento un pequeño gatito negro de la calle, soy de todos y de nadie, como de lo que me dan, admito caricias de los que perseveraron en buscarme sin llegar a asustarme, pero al llegar la noche vuelvo a estar sola, y la calle huele a frío y desesperación. Cada gota de lluvia duele como una mirada asesina. En el cielo de mis ojos caen rayos que fulminan la confianza en mi misma. Una vez mas, todo vuelve a ser completamente diferente......



































[Z][a][r]*****

viernes, 6 de agosto de 2010

Yes, so serious

Odiaría tener que estar así para siempre, odiaría saber durante toda mi vida que tengo siempre algo para ponerme de forma seria ante los acontecimientos, lo mejor seria relajarse y dejar de hacer lo que se espera de nosotros, pero no lo haré, porque no es justo para nadie.
¿Realmente soy capaz de odiar? ¿De verdad deseo que algo o alguien sea víctima de algún acontecimiento desesperante, que lo pase mal, que sufra a límites extremos? ¿En serio quiero que sean los dos sentimientos pasionales, como el amor o el odio, los que guíen mi camino?

Sinceramente, no, a todas las preguntas seria la salida más fácil. Claro, que complaciente sería todo si no se tuvieran que afrontar ciertas vicisitudes, si volviera a ser una niña en el que mi única motivación sería lo que me gusta hacer y lo que no, lo que me divierte y lo que me aburre, lo que amo y lo que odio.
Pero, por desgracia se crece, se hacen cosas que no se desean, se pierde un valioso tiempo aprendiendo cosas totalmente insustanciales en la vida real, como que Felipe II era hemofílico, un poco afeminado y reducido mentalmente, porque sus padres eran familia, que para lograr despejar una ecuación matricial se debe hallar primeramente, al menos, una inversa por adjuntos, que Schrodinger planteó varias integrales para resolver la mecánica cuántica de Einstein, que hay 6 tipos de "se" en la lengua española o que para reducir un ácido fuerte se debe ser jodidamente meticuloso y hallar cuatrocientasmil reglas de tres para que la reducción de la molaridad sea totalmente perfecta.

Sí, volver a estudiar ese tipo de cosas podría odiarlo... Pero no solo llegaría a odiar eso, podría coger asco a que me intentasen cambiar de opinión aludiendo a una frase que no me entra en la cabeza que se tenga tan poco en cuenta: "Te quiero".
Y por desgracia, como dije, lo tengo que hacer durante mi último período de verano, para llegar a Septiembre, volver a abrirme la úlcera del estómago entre examenes de recuperación, examenes de selectividad, examenes de ingles para la EOI. Y volver a descansar si mis expléndidos padres me dejaran ir a la Japan weekend.

Pero no todo termina ahí, nunca termina ahí.

¿Conflictos internos? Nunca mais, he decidido que mi máxima será llevar la contraria, hasta que me canse, hasta que se cansen. Tirar de la goma hasta que reviente, o hasta pierda tensión. Excepto por.... Nadie, que tipo tan simpático es ese Nadie, haría lo que fuera por el.

¿Quién necesita contestar a la llamada del amor cuando se ha conocido la amistad duradera y segura? ¿Quién necesita tener una pareja física teniendo un alma gemela? Decidido queda, no contestaré hasta que me aburra de ser asexual o hasta que se aburran de estar detrás mío. No daré razones para que nadie más este enamorado de mi por lo que podría llegar a ser y no por lo que ya soy. Nobody gonna taste me no more until I wanna be full of drools.

¿Lo siento? No esta vez. No me arrepiento de nada de lo que he dicho. ¿He mentido? ¿Me has pillado en un renuncio? ¿ORLY?

Retaría a la gente, a que intentasen sacarme que he mentido mirándome directamente a los ojos. Sería totalmente divertido ver como fracasan.




Your love is just waiting
To turn her tears to roses
Beautifulness with thorns
When darkness comes
She, black cat, gaves you wings
You'll light the night with stars
The weapon of the Moon sings alone
She knows you're not far
She hears your whispers in the dark

domingo, 20 de junio de 2010

Creatividad.

-Cuentan que en lo alto de la montaña hay un palacio de cristal y, dentro, una chica recluida desde el principio de los tiempos, tan pura y frágil como el palacio que la recluye; dicen que antes salía a mirar por la ventana y era amable con todo el mundo, saludaba e incluso invitaba a hospedarse en su mansión, hasta que, durante la época gris, comenzaron a llegar curiosas criaturas a su palacio, desde lo profundo del bosque, que la enamoraban con su belleza inusual, pero que en realidad eran sombras que le consumían el alma poco a poco. En concreto, la primera criatura, partió su alma en tres pedazos y acto seguido, según dicen, la sumió en un extenso letargo. Aun dicen que sigue cosiendo los jirones de su alma con el sueño y la esperanza....

-Psche. Habladurías locales -Espeto, sin dejarle acabar.

-Nadie ha vuelto a saber de esa chiquilla de la leyenda, pero me gustaría encontrarla y ayudarla para que pueda salir a ver el exterior, para que todos puedan verla y dejen de calumniarla. ¿Tú, no tienes ni un poco de curiosidad? -Pregunto dolido.

-Es más que obvio que es mentira, las cosas así no suceden nunca, palacios, princesas, criaturas que son sombras, almas partidas en tres.... Lo que pasa es que tienes curiosidad, por las luces que vimos ayer desde el lago, dentro del bosque, cuando volvíamos a casa, te han contado esa historieta para que te quedes anonadado y no te acerques allí para que esos bichejos no te coman el alma. ¡Que simple eres!

-Seguro que tú también tienes miedo, pero me negaras que no te parece cuanto menos interesante.

-Si tú lo dices... Oh, espera, me has dado la razón, ¡Tienes miedo!

-Tampoco es eso, ¿quieres ir mañana al bosque? Podríamos ir ahora pero esta anocheciendo y la oscuridad me da cosa.

-Coge todo lo que creas necesario, quedamos en el saliente del lago en media hora, no llegues tarde, hoy entraremos a ese bosque en el que no nos dejan entrar nunca, quiero saber realmente por que.


Media hora más tarde, una sombra se reflejaba recortada por la luz de la Luna en el agua en calma.

-''Llega tarde, de nuevo.... Oh, por ahí viene, oigo sus pisadas''

-Perdón, tuve que esperar a que mis padres se durmieran.-Dijo el chico.

-Lo tienes todo, ¿verdad? Pues entremos, aunque he de admitir que esto da un poco de respeto.


Varios kilómetros entre el tupido follaje, los pensamientos de alguien escondido entre los arboles susurraban a gritos que la ayudaran a salir de ahí.


-"Tantos años recluida, silenciada. Ese fatídico día.... ¿Sera de día? ¿Acaso de noche? Deseo salir de aquí, lo deseo como a nada en el mundo, quiero pisar hierba otra vez, ver esa luz de fuera con mis propios ojos, no a través de esta estúpida bola, solo me muestra como animales del bosque y eventualmente personas perdidas son asesinados y como si fuera algún animal mediano y veloz; no sé como llegue hasta este sitio, no recuerdo absolutamente nada de cómo nos separo. Solo esa fría mirada. ¿Cuanto tiempo habría pasado?" [...]"Oigo algo, siempre igual, pasos rápidos, alguien llora al lado del pozo, pero nadie me ve, no puedo hablar desde que nos separamos, y esta oscuridad permanente me está dejando ciega, cada vez percibo peor la luz de fuera" [...] "Sigue llorando, me gustaría ayudarla, y si fuese.... una de ellas, nos dividimos en tres." [...] "Ella puede hablar, y pisar el exterior, no es justo.... Y esta reluciente trenza que siempre ha estado atada a mi propio pelo, va al exterior en forma de enredadera. De vez en cuando siento como que tiran de ella hacia arriba y me duele tanto que desearía cortarla y quedarme aquí, pero quiero volver a ver el mundo con mis ojos y a la vez quiero morir."[...] "Mi nombre, que nombre me puso esa alimaña.... mi nombre......Lux"





Y mientras fuera:


-"Estoy cansada, llevo años dando vueltas sin sentido, nadie intenta ayudarme a salir de este bosque desde hace tiempo. Esa vez, si, esa vez casi logre salir gracias al viajero extraviado que se dio cuenta de mi ceguera, pero este maldito bosque es como un laberinto, no se puede salir, es como si diese vueltas en torno a este estúpido pozo. Ese viajero, se perdió conmigo y termino devorado por la bestia, por mi culpa, porque soy una carga. Una carga atada a una patética enredadera, siempre ha sido extraño que no haya podido romperla y que no me moleste al moverme, pero sigue a toda a mi a pesar de todo, desde ese día. Sigo perdida, llevo años sin comer y no tengo hambre, ¿no puedo cambiar mi situación? Hablar sola tampoco me ayuda, además odio las noches como esta, siento frio y no puedo dormir en la caseta de al lado del rio. Oigo ruidos"- ¿Hay alguien? La bestia..... Debo huir.-"¿No quiero morir? ¿Por qué estoy llorando? Débil"



-Hey, ¿has visto eso?-Comentó asustado.

-Ver, el que, no empieces, no lograras asustarme. Además creo que nos hemos perdido.

-He visto algo blanco.*Señalando entre la maleza*

-Blanco.... en medio del bosque en plena noche. Que optimista.

-No bromeo, ¡mira, allí!

-Es... ¿Una chica? Esta llorando. Mierda, nos ha oído.

-Esta ciega... Vamos a hablar con ella quizá nos ayude al menos a salir.

-Piensa, si esta ciega y sigue aquí, ella esta mas perdida que nosotros, pero aun así, quiero saber que pasa.

-"Viene tras de mí, pero no parecen los movimientos de un animal y.... Son voces, humanas."- Pensaba la chica.

-Se ha parado en seco, ¿Hola? ¿Estas bien?- Pregunto.

-No debéis estar conmigo, vendrá la bestia y moriréis como aquel viajero.

-Pero aun así, podemos quedarnos contigo para que no te pase nada, podríamos ayudarte a salir. No..... no puedes ver, ¿verdad?

-No puedo salir, estoy atada a este lugar, literalmente, siempre que intento seguir recto acabo dando una vuelta y volviendo al lado de ese pozo, y no, no puedo ver. No tenéis donde pasar la noche, acompañadme a la caseta que hay al lado del rio, tengo miedo a volverme a quedar sola, por favor no me dejéis, en la caseta no puede entrar la bestia, es por vuestro bien, a mi ese animal no me ataca, pero a los demás si. Y por favor, no me preguntéis que hago aquí, como llegue o porque estoy ciega, no lo sé. Mi nombre es Andrea. *Se limpia las lagrimas y sonríe*


Pasaron allí la noche, al calor, ajenos de que su búsqueda no había hecho otra cosa que empezar. Todo era extraño, nada encajaba en ningún lado, pero estaban decididos a llegar al final, lo primero era ver el pozo del que no podía alejarse Andrea y adivinar a que se refería con lo de la bestia. Decidieron dejar durmiendo a la chica y se pusieron a andar hacia el pozo donde la encontraron. Una vez llegaron observaron que en el fondo había una persona, otra chica, con una bola de cristal en la mano.

-Te ayudaremos a salir de ahí, no te preocupes.

-[...] "Ni se os ocurra"

-Nosotros no llevamos cuerdas, pero si tiramos de esta trenza podrás salir.

- [...]" NO"


Pero hicieron caso omiso, tras calmar a la muchacha de su sufrimiento decidieron reunirla con Andrea, pero durante el camino se percataron de que la bola que llevaba la chica que acababan de rescatar de vez en cuando mostraba sus espaldas, hasta que sucedió lo inevitable, la bestia les planto cara tras haberse reunido con Andrea.



Solo que esta vez, el animal no pretendía atacar a nadie, sumiso se acercó a las chicas y ronroneó complacido. Alrededor del cuello se podía ver otra trenza que lo unía a las otras dos chicas y que a su vez estaban atados a un sutil cordel blanco y plateado, lo que parecía marcar el camino, de esa trenza colgaba una placa que ponía: Zarael.

Siguiendo la pista al largo cordel, salieron del bosque y subieron parte de una montaña. Pararon a descansar cuando habían pasado más de la mitad, a causa de la niebla no podían ver más allá de tres metros. El rio que se encontraba en el bosque, bajaba serpenteando desde sus pies hasta la masa de vegetación al pie de la montaña, pero ahí donde se encontraban el agua mantenía un remanso tranquilo, para acabar en una idílica catarata. El animal del bosque no se atrevía a acercarse al agua y en la poca vegetación que se observaba a su alrededor, se podían notar sombras y miradas difusas. Uno de los chicos creyó relajante el bañarse en ese remanso antes de terminar la jornada, así que ambos chicos se metieron de cabeza tras beber de esa pulcra sustancia. A mitad de la noche, una vez se secaron se empezaron a dar cuenta que el fondo brillaba sin sentido aparente, pero tampoco lo tomaron en cuenta.

Al despertarse, los curiosos chicos se miraron en el rio y descubrieron que ambos tenían apariencia de niños de no más de 6 años. Junto a ellos, otro chiquillo se miraba asustado y divertido al mismo tiempo. Dedujeron que se habría perdido hace tiempo por la montaña y que llegaría al mismo lugar que ellos, cuando preguntaron al chico en cuestión y este les conto que procedía de otro lugar diferente al suyo, y que lo único que había hecho era seguir un cordel parecido al que tenían, pero que él no quería acompañarlos, que seguiría su cordel. Durante el día avanzaron hasta llegar a las puertas del lujoso palacio que se nombraba en la leyenda.



Entraron sin miedo tras las chicas, pero al llegar al salón, la chica de la bola sonrió y Andrea dijo que aquí se despedían, ellas tendrían que volver a sus habitaciones. Zarael ronroneaba cerca de los niños y pedía que fuera acariciada, sabía que podría ser su última despedida. La chica de la bola comenzó a sollozar mientras sacaba un tintero y una pluma de su bolsillo. En el centro de la habitación de cristal comenzó a escribir en el suelo, con letra muy cuidada.

'Siento no haberme comunicado antes, aparte de ser muda, soy tímida. Mi nombre es Lux, gracias por sacarme de aquel oscuro agujero, a pesar de que haya sufrido tanto, os podre perdonar por haberme devuelto una vida. He de avisaros, al pasar esas enormes puertas, tendréis dos opciones, solamente vosotros podréis decidir, una de ellas os dejara volver a vernos, la otra cerrara nuestras puertas para siempre. Mucha suerte en vuestra aventura, un placer haberos conocido. Gracias.'

Sin más demora, los niños avanzaron y empujaron las preciosas puertas de cristal rosado. Se encontraron en un pasillo donde había otras dos puertas con un cartel cada una, que rezaban:

AMOR AMISTAD

Ante tal desconcierto y después de hablarlo detenidamente, cada niño entro por una puerta.

El primero se encontró con un salón contiguo a una habitación sin puertas, lleno de niños que entraron por la misma puerta. En la habitación de en frente, una niña con un sencillo vestido blanco y ojos azules dibujaba en el suelo, un cristal separaba ambas habitaciones.

De vez en cuando, la niña se sentaba en frente del cristal y se comunicaba dibujando en el cristal. Ante la inocencia de la niña se dejaron ver las oscuras intenciones de algunos niños con los que compartía el salón. Sardónicas sonrisas se dibujaban una vez la niña comenzaba a comunicarse, poco después esos niños con malicia se desvanecían en la nada y una sombra abandonaba la estancia. Hasta que el chico comenzó a hablar con la niña pasaron meses. De vez en cuando veía que a través de la multitud de espejos que poseía la niña salía personas que conversaban con ella que jugaban y divertían. Cuando de un espejo salía alguien que intentaba hacerla daño, el espejo se rompía en millones de pedazos. Y la niña comenzaba a llorar delante de otros espejos mientras se quitaba esquirlas clavadas en la piel, hasta que se sentía mejor. Deseaba salir de esos espejos y abrazarla cuando cosas así ocurría. Solo una vez vio entrar a alguien del salón en la habitación de cristal, un niño sonriente parecía orgulloso de haber logrado entrar donde muchos no lo consiguieron, pero en un impulso se egoísmo intento robarle el colgante que tanto brillaba en su cuello y el chaval exploto como los espejos corruptos y dejo magullada e inconsciente durante un largo tiempo a la niña. Cuando eso ocurría, las personas de los espejos arropaban a la criatura. No lograba entender nada, pero sentía la necesidad de cuidar de esa chiquilla y nunca había sido invitado a entrar.

Tras pasar esa puerta donde ponía amistad, se le concedió una habitación para el solo con un espejo, que pasaría a ser más grande con el tiempo, donde no se reflejaba a sí mismo, sino que era como una ventana a la habitación de una niña que se encontraba dibujando en el suelo. No sabía si podía oírle, pero la llamo. Ella extrañada comenzó a hablar con él y le conto todo lo que le pasaba día a día, el también le contaba anécdotas del viaje y mantenía a la niña con curiosidad. La veía dibujar y tras el cristal otros niños contestaban a sus dibujos. Día tras día se fue percatando de que muchos de esos niños y muchos de los otros niños y niñas de los espejos explotaban si intentaban robarle el colgante o si la hacía algo malo y quiso estar allí como esas personas, pero para quitar esos cristales que creaban heridas en la blanca piel de la niña. El no podía extender sus manos y aparecer allí. Estando inconsciente y llena de dolorosas heridas, se sintió tan impotente, que golpeando el espejo logro pasar y ayudarla a curarse en vez de animarla desde la distancia.

Después de esa mala experiencia la niña volvió a sonreír y fue invitada a pasar al otro el lado del espejo. Se dio cuenta de que no quería volver a su habitación.